viernes, 03 de septiembre de 2010

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                                              ARTRITIS - ARTROSIS - REUMATISMO

 

Hasta 1940 se hablaba de dos grupos en las enfermedades músculo esqueléticas: Artritis Reumatoidea y osteoartritis. En estas seis décadas  se han identificado una gran cantidad de síndromes, por lo cual se encierran en un solo titulo: TRASTORNOS MUSCULO ESQUELETICOS  Y DE TEJIDO CONECTIVO.

La artritis reumatoidea (AR) es la forma más importante del grupo de enfermedades reumáticas. Es una enfermedad auto inmune inflamatoria y sistémica, (el cuerpo produce anticuerpos y sustancias tóxicas contra sus propias células) cuya causa desencadenante aún no se ha precisado, pero hay que tener en cuenta varios factores que son importantes en su patogenia, entre ellos, ambientales, genéticos, y consideramos muy importante tener en cuenta y tratar correctamente los factores emocionales pues hemos demostrado la gran influencia que tienen en la salud plena del ser humano.

La artritis reumatoidea (AR) es una enfermedad de las articulaciones frecuente, crónica y de curso variable, caracterizada por la destrucción osteocartilaginosa y la deformación articular. Además de las articulaciones, la enfermedad puede comprometer cualquier otro órgano, siendo una enfermedad extra-articular en cerca del 30% de los pacientes.

Según el profesor Bernard Amor si a la artritis se añaden factores ambientales perjudiciales, tales como el exceso de peso, una actividad física demasiado intensa o una mala alimentación, hay consecuencias nefastas sobre la enfermedad.

Algún día se descubrirá que las alteraciones de las células y elementos corporales producidas por los medicamentos, las vacunas, las radiaciones y  contaminantes como los aditivos de los alimentos, del agua, insecticidas, pesticidas, contaminantes del aire, etc.,  producen cambios en la estructura corporal agregándolos a las células, de tal manera que el cuerpo los reconozca como ajenos a él y los ataque, dando lugar a una auto agresión contra las propias células del cuerpo con anticuerpos y sustancias citotóxicas (tóxicos celulares). Esta puede ser una causa importante de las llamadas enfermedades auto inmunes.

Observaciones hechas por Brocks en Australia confirman que el estrés emocional altera y debilita el sistema inmunológico y la artritis es una enfermedad auto inmune.

Incidencia y epidemiología

Consideramos que los estudios que se han hecho de incidencia y prevalencia no se ajustan a la realidad, pues prácticamente se hacen a nivel hospitalario. Ellos hablan de un 1% de la población. Si hiciéramos una correcta encuesta a un número considerable de la población en edad mayor de 30 años, esta cifra aumentaría varia veces. Además, buena parte de los pacientes consultan al medico cuando el problema ya es crónico y una buena parte lo  tolera con cualquier analgésico. Afecta tres o cuatro veces más a mujeres que a hombres y puede aparecer en cualquier periodo de la vida, más entre la tercera y cuarta década. Sin embargo, la AR puede aparecer en cualquier edad, por definición, luego de los 16 años.

Mortalidad

Los factores de riesgo de mortalidad prematura en AR son la edad avanzada, sexo masculino, mayor clase funcional, factor reumatoideo, índice articular y bajo nivel de educación formal. En Colombia, un estudio retrospectivo llevado a cabo en el Hospital San Juan de Dios – Universidad Nacional de Colombia (Bogotá) mostró que el 15% de las muertes de pacientes con AR se debió a la misma enfermedad.

Síntomas

La artritis reumatoidea produce dolor en las articulaciones que continúa en reposo, hinchazón, sensación de rigidez (dificultad para los movimientos), limitación de la movilidad y deformación de la articulación. La rigidez articular después de la inactividad es muy frecuente. Se nota especialmente por la mañana y desaparece al poco tiempo de entrar el cuerpo “en calor”, cuando la persona afectada empieza a utilizar las manos para realizar sus tareas habituales. En las formas más típicas afecta a las articulaciones de las muñecas, las manos y los pies. Otras veces puede comenzar por el codo, los hombros, las rodillas, la columna cervical u otras articulaciones. Se sabe que los cambios climáticos y las temperaturas de regiones húmedas y frías pueden incrementar las molestias de estos pacientes. Algunas formas de artritis reumatoide cuando no se tratan a tiempo y de manera correcta dan paso a la degeneración de las articulaciones (artrosis), la cual a su vez, si no es tratada correctamente se vuelven crónicas dando lugar a importantes deformaciones articulares.

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